El que quiere celeste que le cueste....
El que quiere celeste que le cueste... dice un dicho por ahí.
Allá por el 2005, turno para ecografía en el hospital y la frase que esperaba escuchar "Mami, es un varon". La felicidad, la mezcla de sensaciones en el estómago, no sabes si son mariposas o elefantes lo que sentís en ese momento. La cuestión es que Santiago, mi primer hijo, venía camino a cambiar lo que yo pensaba que era la vida. Tenía 19 años.
Que cosa tan linda cuando aquello que se forma en el vientre va tomando forma y color, los primeros movimientos, esas pataditas... es todo un sueño encantado, hasta que .... llegando a los 8 meses esas pataditas se convierten en la final del Barsa y el Real Madrid, estas comiendo (o intentando hacerlo) y pegás los saltos y el grito de tu vida, ¿Que te pasa?? con preocupación me preguntaba mi marido, -nada, nada, es que está pegando "pataditas". No recuerdo dolor más agudo que cuando mi gordito hacía un movimiento y el ombligo se iba para adelante... brrr... hasta el día de hoy me da escalofrío. Y cuando toda la panza está dispuesta a un solo costado?? Que no le agarre justo al baby irse de costado cuando estas en alguna reunión o fiesta con una ropa entalladita para que la bella panza maternal se vea en todo su esplendor!! Si tambien me pasó! Es el único momento en la vida donde mostrar panza es agradable... por lo menos para mi, que no soy 90-60-90.
Las tardes de siesta, los baños interminables, levantarse tarde por la mañana... placeres que una no vuelve a disfrutar JAMÁS! jaja! o al menos hasta que tus hijos ya hagan sus vidas... no es mi caso aún.
Allá por el 2005, turno para ecografía en el hospital y la frase que esperaba escuchar "Mami, es un varon". La felicidad, la mezcla de sensaciones en el estómago, no sabes si son mariposas o elefantes lo que sentís en ese momento. La cuestión es que Santiago, mi primer hijo, venía camino a cambiar lo que yo pensaba que era la vida. Tenía 19 años.
Que cosa tan linda cuando aquello que se forma en el vientre va tomando forma y color, los primeros movimientos, esas pataditas... es todo un sueño encantado, hasta que .... llegando a los 8 meses esas pataditas se convierten en la final del Barsa y el Real Madrid, estas comiendo (o intentando hacerlo) y pegás los saltos y el grito de tu vida, ¿Que te pasa?? con preocupación me preguntaba mi marido, -nada, nada, es que está pegando "pataditas". No recuerdo dolor más agudo que cuando mi gordito hacía un movimiento y el ombligo se iba para adelante... brrr... hasta el día de hoy me da escalofrío. Y cuando toda la panza está dispuesta a un solo costado?? Que no le agarre justo al baby irse de costado cuando estas en alguna reunión o fiesta con una ropa entalladita para que la bella panza maternal se vea en todo su esplendor!! Si tambien me pasó! Es el único momento en la vida donde mostrar panza es agradable... por lo menos para mi, que no soy 90-60-90.
Las tardes de siesta, los baños interminables, levantarse tarde por la mañana... placeres que una no vuelve a disfrutar JAMÁS! jaja! o al menos hasta que tus hijos ya hagan sus vidas... no es mi caso aún.
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| Año 2005 Santiago en camino |
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| Diciembre de 2006 a días de la llegada de Francisco |
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